En un reel, los primeros tres segundos deciden si el resto existe. Puedes tener la mejor explicación del mundo en el segundo veinte, pero si la persona ha pasado al siguiente vídeo en el segundo dos, no la verá nunca. El hook es esa apertura: lo que dices, lo que se ve y lo que se lee nada más empezar. Esta guía va de cómo escribirlo, con plantillas que usamos y que puedes adaptar a tu nicho hoy mismo.
Las tres cosas que tiene que hacer un hook
- Parar el dedo. Romper la inercia de quien está pasando vídeos. Algo concreto, inesperado o que le toca de cerca.
- Filtrar. Dejar claro, sin decirlo, para quién es el vídeo. Si le habla a todo el mundo, no le habla a nadie.
- Prometer. Que la persona sepa qué gana si se queda. No hace falta decirlo todo, pero sí abrir una pregunta que solo se cierra viendo el resto.
Muchos hooks hacen lo primero y fallan en lo segundo. Paran a mucha gente, pero a la equivocada. Para una marca personal que vende servicios, filtrar es tan importante como parar.
Filtra con las palabras de tu cliente
La forma más eficaz de filtrar es usar palabras que solo entiende tu cliente. No «si tienes un negocio», sino el término exacto de su día a día. Un fisioterapeuta no dice «si eres profesional de la salud»; dice «si tu agenda se vacía en agosto». Un consultor para tiendas online no dice «si vendes por internet»; dice «si tu ticket medio no pasa de 30 euros».
Haz una lista con veinte palabras o expresiones que tus clientes usan y que alguien de fuera no usaría. Herramientas, situaciones, frustraciones, momentos del año. Esa lista es la materia prima de tus hooks.
Doce plantillas de hook
Cada plantilla lleva un ejemplo. Cambia los huecos por el lenguaje de tu nicho.
Para atraer a gente nueva
- El error con coste: «Si haces [hábito común], estás perdiendo [algo que le importa]». Ejemplo: «Si contestas los presupuestos por WhatsApp, estás perdiendo la mitad de los clientes».
- Lo que nadie te dice: «Lo que nadie te cuenta antes de [decisión]». Ejemplo: «Lo que nadie te cuenta antes de alquilar tu primer local».
- La escena reconocible: describes algo que tu cliente hace sin saber que lo hace. Ejemplo: «Abres la app del banco el día 28 y cruzas los dedos».
- La pregunta incómoda: «¿Por qué [resultado que quiere] si [lo que ya hace]?». Ejemplo: «¿Por qué no te llaman si publicas todos los días?».
Para enseñar tu método
- El número concreto: «[Número] cosas que cambié para [resultado]». Ejemplo: «Tres cosas que cambié en mi web para que me pidan cita en vez de precio».
- El antes y después: «Así era [cosa] antes y así es ahora». Ejemplo: «Así era la propuesta que mandaba antes y así es la que cierra ahora».
- El paso que falta: «Todo el mundo hace [paso A] y [paso B], pero se salta [paso C]». Ejemplo: «Todo el mundo graba y edita, pero casi nadie escribe el texto de la portada antes».
- El proceso en directo: «Te enseño cómo [tarea] en [tiempo]». Ejemplo: «Te enseño cómo preparo una semana de contenido en una mañana».
Para generar confianza y conversación
- El caso: «[Cliente tipo] vino con [problema]. Esto es lo que hicimos». Ejemplo: «Una clínica dental vino con la agenda medio vacía. Esto es lo que cambiamos».
- La opinión a contracorriente: «[Consejo habitual] es un mal consejo para [tu cliente]». Ejemplo: «Publicar a diario es un mal consejo si vendes servicios caros».
- La confesión: «Durante [tiempo] hice [error] y me costó [consecuencia]». Ejemplo: «Durante dos años cobré por horas y me costó los mejores clientes».
- La objeción: «¿Merece la pena [decisión que valora tu cliente]?». Ejemplo: «¿Merece la pena contratar a alguien para llevar tus redes?».
Lo que se ve y lo que se lee
El hook no es solo una frase. En el primer segundo cuentan tres capas: lo que dices, lo que se ve y lo que se lee en pantalla. Tienen que empujar en la misma dirección.
- Imagen: empieza ya en movimiento o en mitad de la acción. Nada de «hola, ¿qué tal?» ni de entrar en plano. Un gesto, un objeto en la mano, una pantalla que enseñas.
- Texto en pantalla: no tiene por qué repetir lo que dices. Puede resumirlo o añadir el filtro. Si dices «Esto te está costando clientes», el texto puede ser «Fisios con consulta propia».
- Voz: la primera palabra ya cuenta. Quita los «bueno», «a ver», «hoy os quiero hablar de».
Cómo escribirlos en la práctica
- Escribe el cuerpo del reel primero. Es más fácil abrir algo cuando sabes qué vas a contar.
- Escribe diez hooks para cada idea. Usa varias plantillas distintas. Los tres primeros suelen ser los obvios; los buenos aparecen después.
- Recorta. Como referencia, que se pueda decir en unos tres segundos. Si necesitas una coma, probablemente sobra media frase.
- Léelos en voz alta. Si suena a anuncio o a titular de periódico, reescríbelo como se lo dirías a un cliente en un café.
- Elige con tres preguntas: ¿pararía a mi cliente?, ¿espantaría a quien no es mi cliente?, ¿el vídeo cumple lo que promete?
El hook tiene que cumplirse
Un hook que promete algo que el vídeo no da funciona una vez. La gente se va a mitad, Instagram lo detecta y tu audiencia aprende a no fiarse. Después del hook, entra directo en la sustancia: nada de presentarte, nada de contexto largo. El segundo cuatro tiene que confirmar que valía la pena quedarse.
Y recuerda que un buen hook capta atención, pero no vende solo. Lo que convierte es lo que viene después: el cuerpo, el CTA y el camino hasta la conversación. Lo contamos en cómo conseguir clientes por Instagram.
Errores típicos
- Empezar saludando. «Hola, chicos» es el hook más caro que existe.
- Hooks genéricos de internet. «Nadie habla de esto» sin nada concreto detrás ya no para a nadie.
- Abrir con el contexto. «Llevo diez años en el sector y…» va después, si es que va.
- Exagerar hasta mentir. Gana un clic y pierde la confianza.
- No apuntar qué funciona. Sin registro, no sabes qué plantillas encajan con tu audiencia.
Cómo saber si un hook funciona
Mira la retención de los primeros segundos en las estadísticas del reel. Si cae en picado al principio, el problema es el hook; si cae a mitad, es el cuerpo. La forma más limpia de comparar es grabar varias aperturas para el mismo cuerpo y probarlas con trial reels. Apunta en una hoja qué plantilla usaste y cómo retuvo. En pocas semanas tendrás tus propias plantillas ganadoras.
En ABMedia escribimos los guiones de reels de nuestros clientes por semanas, con varios hooks por pieza y test con datos. Si prefieres que lo llevemos nosotros, está dentro del servicio de agencia de Instagram.