Si le pides a una IA «escríbeme un reel sobre productividad», te devuelve el promedio de internet: frases que podrían estar en cualquier cuenta. El problema no es la herramienta, es el encargo. Un buen prompt para contenido tiene tres cosas: tu contexto, un método concreto y reglas que impiden que invente. Así están construidas estas siete skills.
Antes de todo: la ficha de marca
Todas las skills necesitan saber quién eres. Por eso se empieza rellenando una ficha de marca una sola vez y pegándola al principio de cada conversación (o en las instrucciones de un proyecto dedicado a contenido, para no repetirla). Incluye:
- Quién eres, qué vendes y a qué precio aproximado.
- Tu cliente ideal, su problema principal con sus palabras y el resultado que quiere.
- Tu mecanismo: qué haces distinto a lo habitual en tu sector.
- Pruebas reales que puedes usar: casos, cifras y testimonios verificables.
- Palabras de oficio de tu sector.
- Reglas de estilo: idioma, tono, términos que se quedan en inglés.
La parte más importante es el diccionario del cliente: frases literales que te han dicho tus clientes en llamadas, mensajes o reseñas. Con veinte o treinta tienes para un trimestre. Es lo que hace que el resultado suene a tu sector y no a cualquier cuenta.
Y una regla que va en todas: nunca inventes cifras, casos ni resultados. Si falta un dato, la IA debe marcarlo como pendiente y seguir. Los modelos tienden a rellenar huecos con números verosímiles; la comprobación final es tuya.
Las siete skills
1. De vídeo largo a clips verticales
Le pasas la transcripción con marcas de tiempo de un pódcast o un vídeo de YouTube y te devuelve los mejores momentos para formato corto. Primero lee todo y hace un índice; después selecciona fragmentos que se entienden solos, duran menos de un minuto, arrancan con una frase que engancha y cierran una idea; y por último prepara cada clip con entrada y salida exactas, frases a quitar y el hook de pantalla. Si tienes canal de YouTube, es la forma más rápida de alimentar Instagram.
2. Guion de reel
Convierte una idea en un guion hablado de unos 45 segundos con cinco bloques: hook que excluye, argumento con un bucle abierto, un solo consejo aplicable, cambio de método y cierre con prueba, giro y CTA. Entrega tres versiones con tres hooks distintos y solo texto hablado. Antes de escribir, si la idea es vaga o falta una prueba real, pregunta. Lo explicamos en el recurso de guion para reels.
3. Hooks para tu nicho
Veinte hooks construidos con las familias de patrón que mejor funcionan, rellenados con el vocabulario de tu diccionario y apretados hasta que excluyan a quien no te interesa. Si el diccionario tiene pocas frases, pide más material en lugar de inventar.
4. Copy de la descripción
El texto de la publicación a partir del guion. Decide el caso (si el vídeo pide comentar una palabra, si manda a la bio o si no regala nada), coloca el CTA arriba cuando toca, añade un resumen que no repita el hook, tu bloque fijo de marca copiado literal y unos pocos hashtags elegidos con criterio.
5. Carrusel
Un carrusel completo lámina a lámina. Elige el molde según el objetivo (paso a paso o checklist para guardados, mito y realidad para comentarios, antes y después para envíos, caso para visitas al perfil), propone tres portadas y adapta el CTA a lo caliente que esté el lector.
6. Secuencia de historias para vender
Antes de escribir, comprueba contigo si toca lanzarla. Después monta una secuencia corta con hook sin contexto, mini historia, prueba y revelación junto al CTA, y te prepara las respuestas para quien envíe la palabra clave, en cuatro movimientos. Prohíbe la escasez inventada y la urgencia falsa.
7. Variaciones para trial reels
De un reel que ya ha funcionado, saca tres versiones distintas de verdad para publicarlas como reels de prueba. Distingue cambios fuertes (otro hook hablado, otra toma, otro orden), medios (otra música, otra duración, otro hook visual) y débiles (espejo, color, grano), que nunca cuentan solos.
Cómo se escribe un prompt así
Si quieres crear los tuyos, fíjate en la estructura que comparten las siete:
- Rol concreto. No «eres un experto en marketing», sino «eres guionista de reels para marcas personales que venden servicios».
- Contexto obligatorio. La ficha de marca, y si no la tiene, que la pida.
- Preguntas antes de escribir. Pocas, solo si falta algo esencial.
- Método paso a paso. La estructura que tiene que seguir, con límites (duración, palabras, número de piezas).
- Reglas y prohibiciones. Qué no puede hacer: inventar datos, usar frases hechas, cambiar de tono al vender.
- Formato de entrega. Exactamente qué devuelve y cómo.
- Comprobación final. Que revise su propio trabajo contra los criterios antes de entregar.
Un ejemplo mínimo, escrito para esta página: «Actúa como redactor de hooks para reels. Usa solo las frases de mi cliente que te pego abajo. Escribe diez hooks de máximo catorce palabras; cada uno tiene que dejar fuera a alguien, y entre paréntesis dime a quién. Si necesitas una cifra, déjala entre corchetes. Antes de entregar, tacha los que servirían para otro sector cambiando una palabra».
Lo que la IA no puede poner
Estas skills te quitan el trabajo mecánico: ordenar, estructurar, sacar versiones y comprobar. Lo que no pueden aportar es lo que solo tienes tú: tus casos, tus opiniones y las frases de tus clientes. Cuanto mejor sea tu ficha de marca, mejor sale todo lo demás. Y revisa siempre que ningún guion diga algo que no podrías sostener delante de un cliente.
Qué trae el recurso completo
El recurso completo incluye la plantilla de ficha de marca y los siete prompts enteros, listos para copiar, con sus fases, reglas y comprobaciones. Son los que usamos en ABMedia cada semana con nuestros clientes; descárgalos gratis.



