Si eres dietista-nutricionista, compites en redes con gente que no lo es. Influencers de fitness, vendedores de batidos, cuentas de recetas que prometen «desinflamar». Ellos publican más, prometen más y no tienen código deontológico. Tú tienes la formación, pero en un reel de 20 segundos eso no se ve.
El otro problema es que casi todo lo que sabes está gratis en internet. Si tu contenido solo informa, tu seguidor piensa «ya lo sé, solo me falta hacerlo». Y no pide consulta.
Qué busca de verdad tu paciente
Quien llega a una consulta de nutrición rara vez necesita más información. Necesita tres cosas que el contenido gratuito no le da:
- Una pauta para su caso: su horario a turnos, su síndrome de ovario poliquístico, sus digestiones, su embarazo, su temporada de competición.
- Acompañamiento para mantenerlo cuando se rompe la rutina: vacaciones, cenas de trabajo, semanas malas.
- Alguien que no le juzgue. Muchos pacientes llegan con años de dietas a la espalda y una relación difícil con la comida.
Tu contenido tiene que enseñar justo eso: que adaptas, que acompañas y que no culpabilizas. Y cuanto más especializado seas (salud digestiva, nutrición deportiva, materno-infantil, patologías concretas), más fácil es que te encuentre quien te necesita.
Verticales de contenido para nutrición
Ejemplo para una dietista-nutricionista especializada en salud digestiva:
- En el súper. Etiquetas, comparativas entre dos productos, qué mirar y qué ignorar.
- Mitos con evidencia. Lo que circula sobre gluten, lácteos, ayuno o «alimentos inflamatorios», explicado con calma y sin ridiculizar a quien se lo creyó.
- Platos de semana real. Cenas de quince minutos, táperes para la oficina, comidas fuera de casa.
- La consulta por dentro. Cómo es la primera visita, qué te pregunto, qué pasa si fallas una semana.
- Patrones de consulta. Situaciones frecuentes descritas en general («el paciente que cena bien y aun así duerme mal por las digestiones»), nunca un paciente identificable.
Ideas de reels
- Dos yogures del mismo lineal: cuál elegirías y por qué, en treinta segundos.
- «Lo que como un martes cualquiera frente a lo que la gente cree que come una nutricionista».
- Respuesta a un vídeo viral de «detox» explicando qué hace de verdad el hígado.
- «Cómo ajusto el plato si trabajas de noche», con un ejemplo de horario.
Ideas de vídeos largos
En YouTube se buscan problemas concretos, y ahí un profesional sanitario tiene ventaja. Temas como «Qué comer si tienes SOP: lo que dice la evidencia», «Cómo leer una etiqueta nutricional paso a paso» o «Ayuno intermitente: para quién sí y para quién no» atraen a quien está investigando su caso y quiere profundidad. Diseña el título y la miniatura antes de grabar y cierra con un enlace a tu primera consulta en la descripción.
Lead magnets propios del sector
- Diario de síntomas digestivos con columnas para comida, hora, síntoma y contexto. Lo pide quien tiene el problema, y al rellenarlo entiende por qué necesita a alguien que interprete los datos.
- Lista de la compra base organizada por secciones del súper, pensada para un perfil concreto (familia con niños, deportista, persona que vive sola).
- Plantilla de cenas de la semana con siete combinaciones y su lista de compra.
Evita el clásico «menú semanal para adelgazar». Atrae a quien busca una dieta gratis, no a quien quiere acompañamiento, y choca con lo que defiendes en consulta.
Secuencia de historias de ejemplo
- Encuesta: «¿Qué comida del día se te complica más?» (desayuno, comida, cena, picoteo).
- Resultado: casi siempre gana la cena. Explica por qué pasa (cansancio, nada planificado).
- Una cena resuelta en una foto, con los tres elementos que debería tener.
- Tu plantilla de cenas, enseñada por encima.
- CTA: «Respóndeme CENAS y te la mando».
Cuando entregues la plantilla, pregunta qué le pasa con las cenas. Ahí empieza la conversación que puede acabar en consulta. Tienes el método completo en secuencias de historias de Instagram.
Límites éticos y legales
- Los datos de salud son especialmente protegidos. Fotos de antes y después, analíticas, pesos o mensajes de pacientes no se publican sin un consentimiento explícito y por escrito. Lo más prudente es no usarlos.
- No pautes por DM. Una pauta necesita valoración. Responde dudas generales y propón consulta.
- No prometas kilos ni plazos. «Pierde cinco kilos en un mes» es publicidad engañosa y contradice cualquier código deontológico de la profesión.
- Cuidado con las alegaciones de salud. Lo que se puede decir de un alimento o un suplemento está regulado a nivel europeo. Si colaboras con una marca, decláralo como publicidad.
- Piensa en quien tiene o ha tenido un trastorno de la conducta alimentaria. No muestres cifras de peso ni calorías como meta, no compares cuerpos y no uses lenguaje de culpa.
- Si estás colegiado, pon tu número en la bio. Te diferencia de quien no tiene titulación.
Errores típicos
- Publicar recetas bonitas sin estrategia: atraen a quien quiere recetas, no a quien quiere consulta.
- Hacer solo contenido de mitos. Te posiciona como divulgador, no como profesional que acompaña.
- No explicar cómo funciona la consulta online, el precio orientativo o el seguimiento. Lo que no se explica genera dudas, y las dudas no reservan.
El embudo completo
Vídeos largos que responden a lo que tu paciente busca, reels que muestran tu criterio, un recurso útil como lead magnet, historias que abren conversación y un DM que acaba en primera consulta. Sin promesas, sin cuerpos de antes y después, y con un perfil pequeño pero bien dirigido.
En ABMedia instalamos este tipo de sistema en Instagram y YouTube para marcas personales. Si quieres empezar por tu cuenta, la guía del embudo TOFU, MOFU y BOFU es un buen punto de partida.